miércoles, 26 de junio de 2019
La razón por la que no duermo
Hoy ya es jueves. A Sido una semana larga, llevo días pensando que ya es viernes, pase un lunes espectacular. Hasta que regrese a la realidad a las 3:30pm. Me haces quererte. Me haces sentirme tonta por haber intentado querer a Ángel. Me siento tonta de saber que existes y que alguien te dejo ir. Me gusta pensar en ti, me gustas tu e intento que esos defectos sean virtudes de alguna forma. A nadie más se lo hubiera tolerado (disese Kevin). Siempre me gustó tu sonrisa, siempre quice platicar contigo, pero en general no soy alguien platicadora. Recuerdo el sueño de Ángel. Me dijo que yo me iba a besar con alguien y que sacaría lo peor de el, y así fue. Te besé, por qué el no me importó lo suficiente, me habló bonito, me gustaba, pero de nuevo todo fue sexo. Me gusta como me hablas tú, te convertiste en mi punto de comparación, era justo así como me quería sentir. Angel era un Luis 2.1, un año más chico, igual de patán, demasiada casualidad que cumplan el mismo día del mismo mes. Intenté separarlos y lo logré, pero siempre se volvían a encontrar. Yo siempre e querido ser esa chica de la que te enamoras y con la que te casas, quiero ese primer baile como señora de.... Quiero el vestido, quiero la fiesta, quiero ver su cara cuando me vea por primera vez, quiero que llore, que se vea que siente que es el más afortunado del mundo por tenerme, por qué si no, no me caso, si no veo esa emoción no me caso... Si es que alguna vez llegó al punto donde alguien me dé un anillo... Es triste, digo, no me arrepiento de todas esas veces fugaces, aprendí mucho de los hombres, pero me gustaría ser esa chica a la que le llevas rosas, que le das una serenata, que le pides de rodillas que se case contigo. No con quién te sientas, desesperado, a pedirle que se case contigo por qué no quiere perderte, si no a alguien que lo haga por qué siente que no tendría sentido estar sin ti. Yo deseo muchas cosas, perdí esa ilusión con Luis, cada que el me decía que me iba a pedir que me casará con el, me quedaba pensando si él pensaba que yo pagaría mi propia boda, o como se supone que funcionaria. Llegó Ángel a decirme que yo era esa chica, pero que desgraciadamente el no tenía nada que ofrecerme y cai en cuenta que estaba en un maldito círculo vicioso y fue triste, por qué doy todo, yo no quería darlo todo. No me tomaba de la mano, sentía que era por compromiso, y luego llegó Julio, puse ahí mi mano y me puse nerviosa. Me dolía el estómago de los nervios, y me la tomo, caminos juntos de mano y jamás la quito, siempre la busca para tomarla. Recuerdo como Luis jalaba su mano, tiraba mis cosas. Pero él lo hace natural, me abraza por detrás y me besa la mejilla, siento que me quiere, recuerdo ese beso en la borrachera, no el que tenía mucha baba, el que me dió en la frente cuando se fue, ese es el beso que guardo a lado de mi corazón. La pequeña decepción que sentí cuando no pidió mi número, ni me busco. Y luego como dar ese primer paso me tiene aquí, haciendo planes para verlo. Quisiera tener más días, más tiempo, como me dice bonita, como me da pena enviarle una foto. Me gusta ... No sé, no es guapo, pero siempre me gustó. Su sonrisa me gusta, su forma de pensar y de asumir la vida. Es un adulto, era lo que yo buscaba, un adulto. Es un pervertido, y es muy divertido verlo en esa faceta, por qué no es algo que esperas de el, es realmente de bajo perfil, lo comparo con Ángel por qué ese será mi punto de comparación desde ahora. No puedo dejar que las cosas me pasen dos veces, por eso quiero a Julio, por qué es todo lo que nunca e tenido, me gusta todo el. Y me gusta como me siento cuando estoy con el.
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