lunes, 1 de abril de 2019

Ahora siento que  el no me cree, que no cree que recuerdo desde el primero beso. Me encantaria que me dijera que soy la mujer de su vida, pero no me lo va a decir, y se toma a broma cada vez que le digo que es el mi prototipo de hombre. Que no voy a aceptar nada menos que el el resto de mi vida. Como me siento cuando me toca, cuando me abraza. No quiero pensar que solo soy alguien con quien coger, quiero ser alguien a quien amar. Por que cuando vi que Adolfo se caso, me dolio. Me dolio no ser la chica con la que te casas, no ser la chica detras la que vas a pesar de todo, que a pesar de tantos "amores", ninguno solo me haya pedido escaparme con el, casarme con el, irme con el. Siempre me pregunte por que Ruben nunca me lo pidio, o Sebastian. No era esa chica, nunca fui esa chica. Era una chica facil, que queria demostrar que podia tirarse a cualquiera. Y no, no me arrepiento para nada. Hice y deshice, estoy sana, era sana. Pero nunca fui ESA chica. Ni siquiera para Luis. Recuerdo lo mucho que queria casarme, y en mi desesperacion de libertad acepte que fuera con el, pero ni siquiera eso obtuve, no dejaba de pensar en Sebastian y ningun dia hasta el dia de su muerte deje de pensar en el, no importaba que no le hablara, yo lo recordaba a diario, todos los dias al despertar y todos los dias antes de dormir. Lo ame como a nadie, recuerdo nuestra historia de amor, lo recuerdo a el, y recuerdo los ultimos malos momentos que tuvimos juntos... Sigo enojada con su muerte, no quiero morirme asi, diciendo que iba a hacer cosas que no hice.